La Ley de Modernización Laboral crea el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), introduce modificaciones en las contribuciones patronales y establece un nuevo sistema de regularización de relaciones laborales vigentes (PER), con importantes beneficios en materia de condonación de deudas, reducción de alícuotas y estímulos para la formalización del empleo.